martes, 19 de marzo de 2013

Más que un escritor, un ser luchador, Juan Montalvo.





"Mi pluma lo mató", más de una vez hemos escuchado esta frase célebre, ya sea en la radio, televisión, incluso la hemos visto escrita en periódicos, murales y redes sociales, pero más de uno se preguntaran quien es el autor de la misma, y unos cuantos sabrán la respuesta correcta; es de Juan Montalvo, un escritor, novelista y ensayista ecuatoriano que plasmó en sus obras sus sentimientos, destacándose; su amor a la libertad y el odio a la tiranía, yéndose contra la gente más poderosa de su época, demandando justicia, exigiendo que sean respetados ante todo los derechos del ser humano.



          En primer lugar, Juan Montalvo Fiallos es un ambateño, que llega al mundo un 13 de abril de 1832, sus padres fueron don Marcos y doña Josefa. Es el décimo de catorce hijos. Sus estudios primarios los realizó dentro de la ciudad en la escuela del Maestro Romero, mientras que los secundarios los culminó en Latinidad en Quito, tras lo cual pasa al Seminario de San Luis donde estudia Filosofía y se gradúa con honores. En ese mismo año ingresa a la Facultad de Jurisprudencia en la Universidad Central; aunque no terminó dicha carrera. Hacia 1825, en el gobierno de Urbina, es designado Agregado de Legación en Francia, mediante lo cual viaja y conoce: Paris, Italia, España, pero luego de unos 6 años renuncia y regresa a Ecuador.

       Por otra parte, cuando llega a Guayaquil, se encuentra con la sorpresa de que Gabriel García Moreno se había convertido en Jefe Supremo y Absoluto. Tras dicha situación, Montalvo plasma en una carta dirigida a García Moreno, aquella repulsión que sentía por lo tirano que era. Retorna a su ciudad natal en donde escribe ensayos para el diario “El Cosmopolita”. Años más tarde contrae matrimonio con María Guzmán.

         Montalvo continuaba expresando en sus escritos el desprecio a García Moreno, el cual se siente amenazado y lo destierra a Ipiales. Ahí es donde aflora con mayor magnitud su inspiración para escribir, ahí nacen varias de sus obras, entre ellas; “Capítulos que se le olvidaron a Cervantes”, “El Antropófago”, “Prosa de la Prosa”, “Los incurables”,  “Judas” y  “Dictadura Perpetua”. La ultima también refleja su odio a la tiranía, su desacuerdo total con la forma de gobierno de García Moreno. Tiempo más tarde, fallece “el tirano” y Montalvo dice glorioso “Mi pluma lo mató”, pues todos sus escritos denotaban gran oposición al presidente.
 
       Otra de sus obras es “Catilinarias”; esta consta de 12 escritos contra la tiranía de Ignacio de Veintimilla y José María Urbina, exaltan ese amor a la libertad; que Montalvo siempre destacaba en su literatura. Además, trata temas como: la esclavitud, los malos gobiernos, los vicios, las virtudes, la educación, el patriotismo y la tiranía. En el 1881, publica una de sus obras más importantes: “Siete Tratados”, en la cual predomina la moral y la filosofía, se nombra mucho a las virtudes, se exige la libertad, se hace un llamado a la democracia y justicia como derechos del hombre. Sin embargo, el Arzobispo de Quito Ignacio Ordoñez consigue que este libro se incluya entre el índice de los prohibidos. Montalvo no se queda cruzado de brazos y en seguida lanza “Mercurial Eclesiástica” en respuesta a la acción del padre. En esta pide que los sacerdotes tengan moral y estén colmados de virtudes, que dejen a un lado el fanatismo y se centren en el mejoramiento de la vida espiritual humana. Luego, de una grave enfermedad y de recibir una intervención quirúrgica muere en París, el 17 de enero de 1889.

        Finalmente, la vida de Juan Montalvo se resumen en algo antes mencionado: un deseo inmenso a la libertad y el odio a la tiranía plasmados en libros, en donde mediante el amor a las letras que poseía dejaba escritos todos sus sentimientos tanto positivos como negativos. Desde otro punto de vista, Montalvo fue un hombre luchador y moral pues jamás puso como opción la violencia física, aunque fue muy duro al hablar de García Moreno, Veintimilla y Urbina, pero en aquella época como en la actualidad él podía manifestar sus pensamientos libremente.


VALERIA RIVERA RODRIGUEZ.

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