"Mi pluma lo mató", más de una vez hemos escuchado esta frase célebre, ya sea en la radio, televisión, incluso la hemos visto escrita en periódicos, murales y redes sociales, pero más de uno se preguntaran quien es el autor de la misma, y unos cuantos sabrán la respuesta correcta; es de Juan Montalvo, un escritor, novelista y ensayista ecuatoriano que plasmó en sus obras sus sentimientos, destacándose; su amor a la libertad y el odio a la tiranía, yéndose contra la gente más poderosa de su época, demandando justicia, exigiendo que sean respetados ante todo los derechos del ser humano.
En primer lugar, Juan Montalvo Fiallos
es un ambateño, que llega al mundo un 13 de abril de 1832, sus padres fueron
don Marcos y doña Josefa. Es el décimo de catorce hijos. Sus estudios primarios
los realizó dentro de la ciudad en la escuela del Maestro Romero, mientras que
los secundarios los culminó en Latinidad en Quito, tras lo cual pasa al
Seminario de San Luis donde estudia Filosofía y se gradúa con honores. En ese
mismo año ingresa a la Facultad de Jurisprudencia en la Universidad Central;
aunque no terminó dicha carrera. Hacia 1825, en el gobierno de Urbina, es
designado Agregado de Legación en Francia, mediante lo cual viaja y conoce:
Paris, Italia, España, pero luego de unos 6 años renuncia y regresa a Ecuador.
Montalvo continuaba expresando en sus
escritos el desprecio a García Moreno, el cual se siente amenazado y lo
destierra a Ipiales. Ahí es donde aflora con mayor magnitud su inspiración para
escribir, ahí nacen varias de sus obras, entre ellas; “Capítulos que se le
olvidaron a Cervantes”, “El Antropófago”, “Prosa de la Prosa”, “Los incurables”,
“Judas” y “Dictadura Perpetua”. La ultima también refleja
su odio a la tiranía, su desacuerdo total con la forma de gobierno de García
Moreno. Tiempo más tarde, fallece “el tirano” y Montalvo dice glorioso “Mi
pluma lo mató”, pues todos sus escritos denotaban gran oposición al presidente.
Finalmente, la vida de Juan Montalvo
se resumen en algo antes mencionado: un deseo inmenso a la libertad y el odio a
la tiranía plasmados en libros, en donde mediante el amor a las letras que
poseía dejaba escritos todos sus sentimientos tanto positivos como negativos.
Desde otro punto de vista, Montalvo fue un hombre luchador y moral pues jamás
puso como opción la violencia física, aunque fue muy duro al hablar de García
Moreno, Veintimilla y Urbina, pero en aquella época como en la actualidad él
podía manifestar sus pensamientos libremente.
VALERIA RIVERA RODRIGUEZ.

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